Cómo recibir un cumplido

 

Cómo recibir un cumplido

Entras a un café con una amiga, ves el menú, pides lo mismo de siempre. La conversación va más o menos así:

-“¡Se te ve padrísimo el pelo!”

-“Nada que ver, ya me lo tengo que cortar y tengo muchísimo frizz”.

Tu amiga sacude la cabeza y ya a medias te responde que no es cierto, que está perfecto.

¿Por qué hacemos esto?  ¿Por qué es tan difícil aceptar el cumplido y ya? O, peor aún, creérnoslo.

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Un estudio de 1988 de Janet Holmes, sociolingüista y profesora en Victoria University en Wellington, Nueva Zelanda, exploró el comportamiento de hombres y mujeres al recibir halagos. Notó que las mujeres en su estudio daban y recibían muchos más cumplidos que los hombres. Holmes dice que: “las mujeres utilizan cumplidos para crear un buen vínculo con los demás- especialmente con otras mujeres. Los hombres utilizan cumplidos hacia las mujeres para romper el hielo y establecer una buena relación”. Mientras sí, las mujeres tienden a dar y recibir más cumplidos, no significa necesariamente que los estamos aceptando.

EL NO PODER ACEPTAR UN CUMPLIDO PLAIN AND SIMPLE ES UN MAL HÁBITO. AUNQUE PODAMOS PENSAR QUE SIGNIFICA MANTENERNOS HUMILDES, LA VERDAD ES QUE SOLO ES HACER DE MENOS LO QUE HAS LOGRADO.

En un artículo de The Cut sobre la explicación psicológica del porqué recibir cumplidos es vergonzoso, se plantean las razones por las que nos pueden llegar a dar “pena” este tipo de comentarios.

En un estudio de Christopher Littlefield, fundador de la organización psicológica Acknowledgment Works, 68% de las personas asociaban el ser reconocidas con pena.

La pena puede provenir de simplemente no saber cómo responder. Cuando estamos chicos nos enseñan que, tal cual presumir está mal. Cuando alguien más rompe esta norma social presumiendo ellos por nosotros, no nos deja más remedio que aceptar el comentario o menospreciar la opinión de la otra persona negándolo. Not fun. Al negar un cumplido le estás trasmitiendo a la persona que te lo dio, casi siempre de buena gana, que su opinión es incorrecta. A su vez, la pena también puede llegar porque sabemos que la norma socialmente más aceptada es sentirnos apenados.

La tercera opción es que no te la crees. El conflicto interno de una persona que duda de la veracidad de un cumplido puede ser muy fuerte. Para alguien inseguro sobre su propio valor o habilidades, un cumplido sincero puede llegar a causarles una mini crisis de identidad según Amy Morin, psicoterapeuta y autora de 13 Things Mentally Strong People Don’t Do. Cuando nos dan un elogio que no es congruente con cómo nos sentimos, puede llegar a causar confusión o inducir el síndrome del impostor, dejándonos en un peor estado mental sobre nuestras habilidades inclusive antes de haber recibido el comentario.

A su vez, puede ser que te sientas juzgado. Los halagos expresan intimidad, explica Guy Winch, autor de Emotional First Aid: Healing Rejection, Guilt, Failure and Other Everyday Hurts. Un cumplido implica que el que lo da conoce al que lo recibe suficientemente bien como para comentar sobre su trabajo, su look, etcétera y que, por ende, sus palabras significan algo. Si la persona no se siente cómodo regresando el cariño, se puede sentir incómodo o dudar de la sinceridad del comentario.

En su libro Happy Together: Using the Science of Positive Psychology to Build Love That Lasts, los Pawelskis describen un plan de tres pasos para responder a cumplidos: “acepta, amplifica, avanza”. Acepta el cumplido diciendo “gracias”, amplifica el impacto interiorizando y avanza la conversación si es que va para allá. (Si tu presentación del trabajo funcionó, es válido querer saber por qué para poder lograrlo de nuevo).

Todo esto es una solución temporal a un problema que es difícil tratar a fondo. Por más confianza que tengas en ti mismo, aceptar un cumplido se puede sentir un tanto raro. Cómo olvidar a Regina George en estado de shock cuando en Mean Girls, Catie acepta un cumplido así, nada más:

“SO YOU AGREE? YOU THINK YOU’RE REALLY PRETTY?”

Pero ahí, Regina, estás mal. Porque no, no se trata de andar paseando por la vida pensando “I think I’m really pretty”, sino de retirar esa ansiedad y dudas internas que no nos permiten aceptar cuando alguien quiere premiar nuestros esfuerzos o simplemente ser amigable y crear rapport con nosotros. Nunca debemos de sentir que no somos merecedores.

La clave recae en ser conscientes de nuestras acciones, poco a poco ser capaces de quitarnos ese tick y decir “gracias”, plain and simple.

-Greta Garrett

 
gina gongora